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FAMILIA

CÓMO SER UN JOVEN TRIUNFADOR

 

ÍNDICE

PERSONALIDAD Y CARÁCTER
¿CÓMO VENCER NUESTROS COMPLEJOS?

¡CUIDADO! ¡TE QUIEREN ATRAPAR!

¿TIENES PROBLEMAS CON TUS PADRES?

LA VERDAD SOBRE EL SEXO

EL NOVIAZGO, ¡TIEMPO DE SUEÑOS!

LAS MAYORES PREGUNTAS DE LA JUVENTUD

10 CARACTERÍSTICAS DEL JOVEN QUE TRIUNFA

 

¡Qué hermosa es esa primavera de la vida! Los días de la juventud. Un tiempo de aprendizaje acelerado, de ilusiones y desilusiones, de éxitos y fracasos. Es la etapa de las mayores decisiones de su existencia.

Pero el joven de nuestros días, más que nunca, se enfrenta a duros problemas que llegan a sacudir los fundamentos éticos, morales, sociales y religiosos heredados y hasta su propia personalidad.

Querido joven: Quizás encuentres en este tema la orientación que anhelas. Hay cosas que te preocupan y... ¡tú mereces una respuesta!

 

PERSONALIDAD Y CARÁCTER

¿CÓMO VENCER NUESTROS COMPLEJOS?

¿Te molesta demasiado lo que otros piensan de ti? ¿Criticas a menudo tus características personales o las de los demás? ¿Sufres, también, falta de confianza personal, de debida concentración, retraimiento, o timidez? ¿Tienes conflictos con los que te rodean?

Seguramente también tú deseas triunfar en la vida, desarrollando una personalidad sólida y enriquecida. Sería bueno que forjes tu propia escala de valores. Tal vez tienes problemas para hacerte de amigos, conflictos con tus padres o con el ambiente en que te mueves. ¿Quién es el culpable?

La causa no está en ellos, sino probablemente en “ti mismo”.

Lo que piensas de ti mismo, y la actitud que asumes, es la imagen que reflejas frente a los demás. Esto tiene que ver directamente con la capacidad de hacerte de amigos, con tus problemas o el ambiente en que te mueves. Incluso tiene que ver con tu vida espiritual, tu actitud frente a Dios y tu tranquilidad y paz interior.

Cada persona debe decidir si va a llevarse de las actitudes, formas de vestir y proceder de los patrones sociales y culturales que otros tienen, de la forma de pensar de sus amistades, de sus metas y objetivos, o si se llevará de lo que Dios piensa y desea, de lo que ayudará para su auténtico bienestar.

¿Qué hacer cuando nos atormenta la depresión, ansiedad o angustia? Jesucristo dijo “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39. ¿Te amas a ti mismo? La visión negativa que tengas de ti puede repercutir en la relación con tus amistades y dificultarte el descubrir el verdadero propósito de tu vida. Puede derivar en rechazo, derrota, inseguridad y diversos complejos.

 

El complejo de superioridad es uno de ellos.

La persona posee una deseo exagerado de aceptación o bien puede llegar a la sofisticación en la forma de escoger sus amistades. Mayormente no somos conscientes de nuestros complejos. Buscamos razones, nos preguntamos por qué otros no nos aceptan como sinceramente lo deseamos. Los culpamos de diversas cosas y nos tornamos críticos y cínicos. En cierto grado, el complejo de superioridad es el tener una opinión demasiado elevada de uno mismo. La persona desprecia la actitud de los demás para con él, escogiendo aquellas amistades sobre las cuales él puede sobresalir. Las Sagradas Escrituras nos dicen: “...que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura...” Romanos 12:3.

 

El complejo de inferioridad, es otro problema.

Cuando hay timidez excesiva, falta de autoconfianza o retraimiento, cuando alguien nos rechaza por nuestra timidez, se confirma en la mente la idea que somos inferiores. Cuando nos comparamos siempre con los demás y damos más valor a lo que otros opinan de nosotros, vamos desarrollando un sentimiento de inferioridad. Con el tiempo puede llegar a dañar nuestra personalidad, sintiéndonos inferiores y preocuparnos demasiado en nuestras deficiencias. Como resultado evitamos el roce con otras personas a fin de no atraer la atención hacia nuestros defectos.

Sí, querido joven, Dios quiere que irradiemos su carácter, porque la verdadera belleza no se encuentra en la apariencia física sino en el cultivo de las cualidades espirituales.

Si comprendes que has estado alejado de una personalidad ideal y te sientes perturbado en tus relaciones, con complejos, pídele perdón a Dios por no haber estado conforme como Él te hizo. Agradécele sinceramente por haberte hecho como eres y mira que los tesoros más valiosos son los que se llevan dentro del corazón y no la apariencia exterior, como así lo dice el Señor en su Palabra: “Más vale el joven pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no admite consejo...” Eclesiastés 4:13. Deja que Él interceda en tu vida. ¡Una nueva esperanza inundará tu corazón y obtendrás grandes victorias! Los resultados serán brillantes. Encontrarás nuevas amistades, se solucionarán todos tus problemas y sabrás desenvolverte en cualquier ambiente en el cual vivas. Millones de jóvenes han encontrado en las Sagradas Escrituras una valiosa ayuda, la brújula que necesitaban para hallar el rumbo certero de su existencia.

 

¡CUIDADO! ¡TE QUIEREN ATRAPAR!

Millones de personas usan drogas en nuestros días. ¿Se hallan satisfechos? Buscan un paraíso, pero se encuentran con un infierno.

Al principio, la persona es asaltada por una oleada de colores y sonidos, en eso que llaman “viaje”, pero pasado ese efecto suele entrar en una profunda depresión con sensación de debilidad.

La alucinación puede llegar a ser tal, que una mancha en la pared puede verse como si fuese un monstruo. Cuentan que una muchacha que había masticado un chicle con LSD, quedó poseída de tales ataques de furia, que lanzaba los objetos de un lado a otro con ímpetu salvaje. Al fin, tomó la jaula del loro, la estrelló contra la pared, sacó el animal de la jaula y lo comenzó a comer. Murió ahogada por las plumas. Otro, salió desnudo a dirigir el tránsito. Muchos inclusive matan, porque ven en sus amigos, sus peores enemigos.

¿Por qué se han difundido tanto las drogas? ¿Cuál es la razón? ¿Qué es lo que lleva a la juventud a buscar un camino tan tortuoso que tanto daña la personalidad, la salud, y felicidad? Hay muchos que piensan que para erradicar las drogas, basta combatir los narcotraficantes. Proponen toda clase de medidas, haciendo gran despliegue de fuerzas militares, y estrictos controles, sin embargo no se atacan las causas. Si no hubiese consumidores, no habría traficantes y el negocio se derrumbaría fácilmente.

La causa real está en la desintegración de la familia, el deterioro de los valores morales y religiosos, y en el vacío que siente nuestra juventud. Aturdidos por la música ensordecedora, arrastrados por el frenesí del placer, absortos en los afanes de la supervivencia diaria, no se le da lugar a las cosas espirituales. No hay tiempo para Dios, y el alma queda desprovista del rocío necesario que ayuda a germinar la fe y desarrollar las fuerzas morales para sobreponernos a los embates y las presiones de la vida diaria.

El toxicómano puede llegar a tal esclavitud, que en el momento que le falta la droga, sufre una verdadera pesadilla. Por ejemplo: cuando el que ha utilizado morfina, heroína, etc., se abstiene; después de 12 horas se siente intranquilo, tiene sensaciones de debilidad, suda, tiembla, un líquido acuoso fluye por la nariz y los ojos, y tiene un dormir intranquilo. Luego se agrava, produciéndose vómitos explosivos, a veces hasta con sangre, dolores abdominales y violentas diarreas. Puede adelgazar hasta 5 Kg diarios, presentando un aspecto infrahumano. Todo eso por haber comenzado quizás por curiosidad, imitación o por tratar de llenar, con algo equivocado, el vacío de su vida.

Querido joven: Evita aquellas cosas que pueden turbarte tanto y dañar completamente tu vida y principalmente tu relación con Dios. Todo cuanto hacemos y pensamos no está oculto ante su vista: “Alégrate, joven, en tu mocedad, y pásalo bien en los días de tu juventud. Anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos. Pero ten en cuenta que sobre todas estas cosas Dios te juzgará” Eclesiastés 11:9.

Las consecuencias de la droga son terribles. Esta esclavitud no mata solamente a quienes la consumen, sino también a quienes rodean a esa persona.

Pero, ¿cómo podemos librarnos de los estupefacientes? Solo hay una manera de resolver el problema. “El consumidor mismo debe hacerse responsable de sus actos y efectuar cambios en su propia vida”. El que consume drogas refleja una falta de responsabilidad personal, ya que el más desesperanzado de los adictos sabe que está destruyendo su cuerpo y su mente. Para dejar dicho hábito, es necesario que esa responsabilidad cobre interés, que una convicción impulsora lo lleve a la acción. Pero esa fuerza de voluntad se ha ido debilitando, necesitas un impulso sobrenatural que haga lo que tu no puedes hacer solo, por eso, si te encuentras amenazado por estos problemas, busca a Dios y busca su Palabra donde puedes encontrar el camino de escape y el poder para solucionar los problemas de tu vida: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra” Salmos 119:9. Dios desea ayudarte a hacer el cambio más sublime, y llenar tu vida con otros valores. Basta que hagas una entrega incondicional a Jesucristo. Busca aquello que realmente puede hacerte feliz: el cultivo de las cosas espirituales.

 

¿TIENES PROBLEMAS CON TUS PADRES?

Muchos jóvenes viven bajo tensiones en su hogar. Las exigencias de la vida moderna y el diario afán nos absorben tanto que muchos padres ya no tienen tiempo para dialogar con sus hijos. La deficiente comunicación deteriora las relaciones familiares, carcome nuestra felicidad y produce tensiones. Hay padres que tienen una preocupación casi traumática porque sus hijos no los comprenden, o hijos que desean irse de casa cuando existen frecuentes discusiones y problemas en el hogar. El hijo piensa: ¡Mi padre no me comprende para nada! ¡Es un anticuado! Pero Dios ha prometido una solución en su Palabra: “Él convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres” Malaquías 4:6. Con su amor y su comunión las relaciones de padres e hijos llegan a ser armoniosas y cálidas.

Padres: ¡Dediquen tiempo a sus hijos! Ellos los necesitan hoy. Hijos: ¡Dialoguen con sus padres! y consideren que con el tiempo cambiarán los puntos de vista de ustedes.

 

Es muy conocida la reacción natural de cada edad:

•  Entre los 4 y 6 años, el hijo dice de su padre: papá es un sabio, ¡sabe todo lo que le pregunto!

• Entre los 7 y 10 años de edad dice: papá lo sabe todo y, ¡qué fuerza que tiene!

• Entre los 10 y 14 años piensa: ¡Hmm! Me parece que papá se equivoca en algunas cosas.

• Entre los 14 y 18, dice: ¿Papá? ¡Es un hombre chapado a la antigua!

• Entre los 18 y 25 piensa: ¡Pobre viejo, está completamente pasado de moda!

• A los 30 años de edad dice: ¡Qué problema! ¡Tal vez deba consultar a papá!

• A los 40 años lamenta: Mi padre fue un sabio, lástima que no supe aprovecharlo.

 

A lo mejor hay una cierta rebelión disfrazada dentro de ti, contra tus padres, pero: ¿Estás seguro que ellos son los causantes? ¿No será que sufres algún complejo, ya sea por una cicatriz en tu rostro, el color de tus ojos, la forma de tu boca o de tu nariz, e inconscientemente culpas a tus padres o a Dios que te hizo así? Tal vez puedas sentirte infeliz por tus errores pasados, o tengas cierta tendencia a querer saberlo todo. ¿Cuál es la verdad?

Si descubres que la verdadera raíz de tu mal está en ti mismo, pídele perdón a Dios, y a tus padres. Comienza desde ahora a valorarlos pues haciendo esto disfrutarás también de las hermosas promesas de Dios, guardando el mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien...” Éxodo 20:12. Este “es el primer mandamiento con promesa” Efesios 6:2. Si te sientes abatido, desanimado o deprimido, si has estado cargado de desconfianza, odio o rencor, y el sendero de tu vida quedó desdibujado y manchado, cambia ese rumbo equivocado y recuerda que Jesús está dispuesto a extenderte su mano, perdonarte y aceptarte en el mismo momento en que se lo pidas. Hazlo ahora mismo antes que sea tarde, escucha sus palabras que te dicen: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años, de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento” Eclesiastés 12:1. Él cambiará tus puntos de vista y verás las cosas en forma diferente. ¡Aprovecha cuanto antes esta experiencia y el cariño emanado de tus padres! ¡Aprovecha mientras ellos están a tu lado haciendo de tu hogar un paraíso y no un infierno! Conversa con ellos, cuéntales tus problemas e inquietudes. Ellos te aman, son quienes te dieron la vida y te entenderán, trátalos con paciencia.

Para los jóvenes que tuvieron que comprobar que sus padres no eran un buen ejemplo la buena noticia es: “aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá” (Salmos 27:10), así dice la palabra del Dios vivo que conoce nuestras penas y dolores y nos quiere ayudar. Él apoya a los abandonados y tiene las respuestas a todas tus preguntas. Si decides servir a ese Dios y recibes como tu maestro a Jesucristo, has hecho una decisión que también cambiará tu carácter. No necesitarás repetir lo que te han mostrado tus padres. Puedes ir con todo tu dolor al Dios vivo y derramarle tu corazón, sobre todo, la pena que has vivido en tu niñez. Harás la experiencia que el Señor está en condiciones de curar tu dolor y, más aún, darte la capacidad de perdonar a tus padres. Afronta lo que has vivido y haz la experiencia del poder curativo y de resurrección de Jesucristo en tu vida. Lo grandioso en esta vida es que nosotros con nuestra decisión personal podemos llegar a un cambio en nuestra vida que trae consigo posibilidades inimaginables, no necesitamos estar presos en lo que hemos vivido, sino que podemos decidir irnos por otro camino. El Señor Jesús en esa nueva decisión puede ser tu piloto y la palabra de Dios la nueva regla.

 

LA VERDAD SOBRE EL SEXO

Nuestro mundo está saturado de sexualidad. Parece sumamente difícil alejarse del tema, ya que aparece no solamente en canciones, libros, programas de TV y cine, sino también la prensa anuncia y publica artículos sobre temas sexuales candentes y grotescos. Los anuncios comerciales suelen ser insinuantes porque el sexo “vende”.

Las enfermedades sexuales últimamente han captado la atención del público. Científicos y médicos advierten que las enfermedades tales como: Sida, Sífilis, Clamidia, Chancroide, Gonorrea, Blenorragia, etc., amenazan peligrosamente nuestra civilización.

La televisión por cable, los videos e Internet, han traído al hogar películas a disposición de los muy jóvenes, material en el cual el tema sexual se visualiza descaradamente. La pornografía va tomando más auge, a pesar de las demandas legales en su contra. Las relaciones prematrimoniales, que abundan cada vez más, han perjudicado a miles de jóvenes. Aunque se sienten y se creen liberadas, se ha observado que entre las madres solteras, hay cuatro veces más muertes en el parto que entre las casadas. Dios desea que el sexo sea reservado para el matrimonio.

Querida juventud: Consideremos que antes que exista intimidad física, debe haber intimidad espiritual. En el verdadero concepto de las relaciones sexuales tendrán prioridad el cariño profundo y el compromiso total. Con el tiempo se fortalecerá y convertirá en una relación duradera y genuina, en comprensión y dicha. El apóstol Pablo escribe al joven Timoteo: “Huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” 2 Timoteo 2:22. Nadie tenga con qué avergonzarte, sino que siempre puedas caminar con tu cabeza en alto y con toda dignidad ser un verdadero ejemplo para los que te rodean. Este es otro consejo que le da Pablo a Timoteo: “Ninguno menosprecie tu juventud; sino sé ejemplo de los fieles en palabras, en conducta, en amor, en espíritu, en fe, en limpieza” 1 Timoteo 4:12.

 

EL NOVIAZGO, ¡TIEMPO DE SUEÑOS!

El noviazgo es una etapa maravillosa. Tiempo de ilusiones y desilusiones, de sueños, derrotas y triunfos. De ansiedades y espera sin igual.

Desde la adolescencia van desarrollándose los sentimientos y comienza a trabajar el corazón. La juventud es el tiempo en que se tomarán las decisiones más importantes de la vida.

Pero, ¡cuántos han fracasado! ¿Verdad? ¡Cuántas parejas tomaron decisiones arrebatadas o fueron movidas por impulsos! El gran número de divorcios, uno por cada tres casamientos, deben alertarnos a considerar cuidadosamente esta decisión.

 

CONSEJOS IMPORTANTES

  • Casarse recién cuando se es maduro, física y mentalmente, cuando se es capaz de ganarse la vida y se tiene una edad conveniente.
  • No dejarse guiar solamente por la hermosura exterior, ya que ésta pasa. El sabio Salomón dijo: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura, la mujer que teme al Señor, ésa será alabada” Proverbios 31:30.
  • Es peligroso dejarse guiar por pasiones. Muchas veces se convierte en odio. En la Biblia tenemos la historia de Amnón que se enamoró con pasión de su media hermana. En segunda de Samuel se informa “Y estaba Amnón angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana…” e hizo un plan de dormir con ella. Él la forzó y entonces está escrito: “Luego la aborreció con tan grande aborrecimiento que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: levántate y vete” 2 Samuel 13:15
  • Deben haber pasos preliminares:
  •  Amistad
  •  Frecuentación
  •  Noviazgo
  •  Matrimonio

         Un proceso en el que ambos se conozcan en sana camaradería.

  • Pregúntese: ¿Puede mi novio comprenderme y respetarme siempre? ¿Puede ser mi novia, una buena esposa, madre y compañera? ¿Es capaz de ayudarme, espiritual, práctica y financieramente? ¿Tiene mi novio seguridad financiera, un oficio y es laborioso? ¿Cómo trata a su madre? Hay un dicho que dice “como un hombre trata a su madre, así tratará a su esposa” ¿Ama a los niños y animales? ¿Sabe perdonar? ¿Es rencoroso?

Conocerse bien el uno al otro

En la elección del cónyuge se deberían tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • ¿Qué tan bien me puedo comunicar con el otro?
  • ¿Cómo se comporta el cónyuge en situaciones de conflicto?
  • ¿De qué modo y manera soluciona mi pareja los conflictos?
  • ¿Cómo se comporta mi pareja frente a mis padres?
  • ¿Cómo se relaciona con los niños?
  • ¿Nuestros objetivos en la vida son iguales?
  • ¿Puede la pareja orar junta?

No nos olvidemos de conversar acerca de la familia de procedencia, especialmente de aquellos que no tuvieron buenos ejemplos y mayormente repiten el modelo de familia en la vida conyugal. Discutir sobre la propia familia de procedencia es importante para conocerse mejor a sí mismo en cuanto para aclarar algunos aspectos.

 

Confrontarse con estas pocas preguntas puede hacer que la gente joven se concientice más sobre quiénes son ellos mismos y lo que se imaginan para el futuro.

  • ¿Cómo trató mi padre a mi madre?
  • ¿Cómo se comportó mi madre con mi padre?
  • ¿A cuál comportamiento me inclino?
  • ¿Qué rol tenía mi padre?
  • ¿Qué rol tenía mi madre?
  • ¿Era él el jefe? ¿Era un padre amoroso?
  • ¿Pasó tiempo con nosotros?
  • ¿Qué principios nos ha transmitido mi madre para la vida?
  • ¿Qué imagen tengo de mi padre?
  • ¿Y de mi madre?
  • ¿Cómo se trataron los conflictos?
  • ¿Qué reglas (leyes, normas) expresadas habían en mi familia?
  • ¿Podíamos expresar todo, o ciertas cosas no podían ser mencionadas?
  • ¿Qué mensajes me transmitieron mis padres?
  • ¿Qué mensajes quiero transmitir a mis hijos?

 

Considera el carácter, no solamente el aspecto exterior.

Cierto escritor ofreció la siguiente sugerencia a un muchacho que deseaba contraer matrimonio: “Si tienes en vista alguna señorita, procura verla cuando pela papas en la cocina. Si saca las cáscaras muy gruesas: es derrochona; si deja los ojos: es perezosa; si lava las papas una sola vez: es superficial; si las deja quemar: es negligente. Con esa no te cases, porque nunca te hará feliz”. Esta es una comparación humorística pero nos muestra cuán importante es observar las cualidades de carácter de aquel con quien nos proponemos unir nuestra vida.

Antes de tomar una decisión definitiva, pide consejo a tus padres y sabiduría a Dios. Si te dejas conducir por Él, guiará tu vida hacia el éxito y serás muy feliz.

Quizás tengas algún complejo, ya sea de inferioridad o de superioridad. Tal vez, falta de autoestima que perturba tu personalidad. A lo mejor tienes conflictos con tus padres o te sientes presionado por tus amigos a entrar en vicios que destruyen tu salud o simplemente quieres ser un joven triunfador.

Busca ayuda. Encontrarás más información y consejos en las Guías de investigación bíblica "A los pies de Jesús". También puedes escribirnos a la dirección info@labibliatienerazon.org

 

LAS MAYORES PREGUNTAS DE LA JUVENTUD

Cada joven desea encontrar una respuesta adecuada a sus preguntas.

Muchos no están satisfechos con los patrones de vida que se les impone. Desean tomar sus propias decisiones, y tienen razón, pues deben enfrentarlas.

Las tres preguntas principales son:

¿Qué hacer con Dios?

¿Qué hacer con mi vida?

¿Quién será el compañero de mi vida?

 

Elegir una profesión adecuada es importante. Pero no pienses únicamente en ganar dinero, sino también, en servir a Dios y a tus semejantes. Te sentirás útil, satisfecho y feliz. Si no quieres errar en esta decisión y en la tan importante del matrimonio, considera bien la primera pregunta, deja que Dios dirija tu vida y te conduzca con su mano de amor.

Sí, esa primera pregunta: ¿QUÉ HACER CON DIOS? Es muy importante.

Vivimos en un tiempo de escepticismo y de materialismo. En muchos colegios y universidades se enseña que el hombre desciende del mono o de algún otro ser inferior. La Biblia menciona que el hombre fue creado por Dios. No hay motivos para dudar, porque hay evidencias extraordinarias. La verdadera ciencia y la Biblia van de la mano.

Dios está en la conciencia de cada ser humano. No existe pueblo alguno que no haya buscado adorar a Dios de alguna manera. Se ha revelado al hombre de múltiples formas y hoy mismo desea por sobre todas las cosas revelarse en tu vida para darte las riquezas de su amor y felicidad. Él desea que seas un joven triunfador. Tú puedes triunfar, si te lo propones.

Cuando aún era muy niño, Juan Francisco Champollion de Francia, quedó profundamente impactado por unas extrañas escrituras llamadas jeroglíficos que le mostró su hermano mayor.

Aquellos desconocidos y misteriosos dibujos despertaron en él una vehemente ansiedad por conocer qué secretos estaban ocultos en esos escritos.

Con determinación se propuso desde su infancia poder descifrar eso que tanto le intrigaba.

Comenzó inmediatamente poniendo el mayor de sus esfuerzos. Los signos que tanto lo asombraron se encontraban grabados en la famosa Piedra Roseta descubierta por Napoleón en su fracasada expedición en Egipto. Las tumbas de los faraones que estaban atestadas de escrituras indescifrables, las imperiales bibliotecas grabadas en arcilla y en las paredes de las imponentes pirámides, mantuvieron durante siglos enteros en jaque a los más ilustres arqueólogos de la época.

Sin embargo, en 1822, el brillante joven Champollion anunció al mundo que todo es posible cuando uno se lo propone de corazón.

Puso las bases principales para la impresión de la primera gramática egipcia habiendo dilucidado totalmente el alfabeto jeroglífico. No solo sirvió esto como un aporte incalculable para la arqueología, sino que confirmó al mundo la inmutable veracidad de la Palabra de Dios, la cual almacenaba diversos datos con respecto a estas regiones y que se confirmaron mediante los avances de la ciencia bien encausada.

Tu también, al igual que Champollion, puedes ser un joven victorioso. Dios quiere elevarte como el águila lo hace, hasta la misma cumbre del éxito, pero para eso queremos darte algunos consejos que facilitarán tus aspiraciones.

 

10 CARACTERÍSTICAS DEL JOVEN QUE TRIUNFA

“¡El joven decidido, noble y activo puede escalar grandes alturas y triunfar en la vida!” cuando:

 

1.  Está inspirado por un ideal.

Tiene una motivación especial. “Tiene una razón para vivir”. Su lema es servir. Es útil a la comunidad. Deja huellas tras sí.

2.  Está dispuesto al trabajo y al esfuerzo

  • Conquista el tiempo
  • Pone esfuerzo
  • Se prepara lo más posible
  • No se da por vencido
  • Ningún trabajo le es degradante
  • Trabaja en aquello en lo que tiene aptitudes
  • Los impedimentos físicos no son obstáculos

 

3.  Tiene principios de ética y moral

  • El joven honrado, capaz y digno de confianza triunfará
  • Si es puntual, diligente y responsable evitará problemas
  • Tiene firmes convicciones y no anda por caminos torcidos.

 

4. Pide consejo a las personas de experiencia, especialmente los padres.

 

5. Está dispuesto a reconocer sus equivocaciones y corregirlas con habilidad.

 

6. No tiene odio y saber decir “Perdón”.

 

7. Lleva siempre una sonrisa en los labios.

 

8. Es humilde, amable y cortés.

 

9.  Tiene los ojos y oídos abiertos para aprender.

Sabe de todo un poco y se especializa bien en una cosa.

 

10. Tiene a Dios en su vida.

Naciste para ser un triunfador, la victoria está en tus manos. Depende solamente de ti pues Dios te ha proporcionado todo lo que necesitas para lograrlo. Medita ahora en las palabras del poeta:

“Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella

y tiendes las alas hacia tal excelsitud irascible,

con afán de perfección y rebelde a la mediocridad,

llevas en ti el resorte misterioso de un ideal.

Es ascua sagrada, capaz de darte el temple para grandes acciones”

José Ingenieros

 

No esperes nunca el mejor de los empleos para ponerte a trabajar, no esperes el dolor para elevar una oración, no esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo, no esperes el luto del mañana para reconocer la importancia de quienes están hoy en tu vida, no esperes que los demás tomen la iniciativa del acercamiento, cuando sabes que tú has sido el culpable y no esperes una sonrisa para ser gentil. El mundo carece de hombres de valor y tú puedes contribuir a erradicar este mal.

Una famosa escritora americana de elevada inspiración dijo:

“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados hasta lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la verdad aun que se desplomen los cielos” E. G. White.

“La gota cristalina y pura se desprende del lodo, para elevarse nube hasta la altura” Manuel Acuña.

“Os escribí a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, la Palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno” 1 Juan 2:14.

Dios dice: “Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: ‘No me trae ningún placer vivirlos’” Eclesiastés 12:1 (DHH).

Si dejas que Dios entre en tu vida puedes pedirle una compañera o compañero que realmente te haga feliz. Por eso, ¿qué hacer con Dios? es la primera pregunta que debes responderte. Dios se revela que la Biblia. Este libro, con sus 2300 profecías te abre un hermoso panorama sobre la historia del pasado, el presente y el futuro. Da valiosos consejos para la juventud y para la familia. Responde las mayores preguntas de la vida: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el propósito de nuestra existencia? Te presenta a un amigo que nunca te va de defraudar; un amigo que te amó hasta la muerte, sacrificándose por ti. Es bueno que lo conozcas: se llama Jesús.

 

Accede a las Guías de Investigación Bíblica “A los pies de Jesús” aquí.

 

 

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¡CUIDADO! ¡TE QUIEREN ATRAPAR!

¿TIENES PROBLEMAS CON TUS PADRES?

LA VERDAD SOBRE EL SEXO

EL NOVIAZGO, ¡TIEMPO DE SUEÑOS!

LAS MAYORES PREGUNTAS DE LA JUVENTUD

10 CARACTERÍSTICAS DEL JOVEN QUE TRIUNFA

 

¡Qué hermosa es esa primavera de la vida! Los días de la juventud. Un tiempo de aprendizaje acelerado, de ilusiones y desilusiones, de éxitos y fracasos. Es la etapa de las mayores decisiones de su existencia.

Pero el joven de nuestros días, más que nunca, se enfrenta a duros problemas que llegan a sacudir los fundamentos éticos, morales, sociales y religiosos heredados y hasta su propia personalidad.

Querido joven: Quizás encuentres en este tema la orientación que anhelas. Hay cosas que te preocupan y... ¡tú mereces una respuesta!

 

PERSONALIDAD Y CARÁCTER

¿CÓMO VENCER NUESTROS COMPLEJOS?

¿Te molesta demasiado lo que otros piensan de ti? ¿Criticas a menudo tus características personales o las de los demás? ¿Sufres, también, falta de confianza personal, de debida concentración, retraimiento, o timidez? ¿Tienes conflictos con los que te rodean?

Seguramente también tú deseas triunfar en la vida, desarrollando una personalidad sólida y enriquecida. Sería bueno que forjes tu propia escala de valores. Tal vez tienes problemas para hacerte de amigos, conflictos con tus padres o con el ambiente en que te mueves. ¿Quién es el culpable?

La causa no está en ellos, sino probablemente en “ti mismo”.

Lo que piensas de ti mismo, y la actitud que asumes, es la imagen que reflejas frente a los demás. Esto tiene que ver directamente con la capacidad de hacerte de amigos, con tus problemas o el ambiente en que te mueves. Incluso tiene que ver con tu vida espiritual, tu actitud frente a Dios y tu tranquilidad y paz interior.

Cada persona debe decidir si va a llevarse de las actitudes, formas de vestir y proceder de los patrones sociales y culturales que otros tienen, de la forma de pensar de sus amistades, de sus metas y objetivos, o si se llevará de lo que Dios piensa y desea, de lo que ayudará para su auténtico bienestar.

¿Qué hacer cuando nos atormenta la depresión, ansiedad o angustia? Jesucristo dijo “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39. ¿Te amas a ti mismo? La visión negativa que tengas de ti puede repercutir en la relación con tus amistades y dificultarte el descubrir el verdadero propósito de tu vida. Puede derivar en rechazo, derrota, inseguridad y diversos complejos.

 

El complejo de superioridad es uno de ellos.

La persona posee una deseo exagerado de aceptación o bien puede llegar a la sofisticación en la forma de escoger sus amistades. Mayormente no somos conscientes de nuestros complejos. Buscamos razones, nos preguntamos por qué otros no nos aceptan como sinceramente lo deseamos. Los culpamos de diversas cosas y nos tornamos críticos y cínicos. En cierto grado, el complejo de superioridad es el tener una opinión demasiado elevada de uno mismo. La persona desprecia la actitud de los demás para con él, escogiendo aquellas amistades sobre las cuales él puede sobresalir. Las Sagradas Escrituras nos dicen: “...que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura...” Romanos 12:3.

 

El complejo de inferioridad, es otro problema.

Cuando hay timidez excesiva, falta de autoconfianza o retraimiento, cuando alguien nos rechaza por nuestra timidez, se confirma en la mente la idea que somos inferiores. Cuando nos comparamos siempre con los demás y damos más valor a lo que otros opinan de nosotros, vamos desarrollando un sentimiento de inferioridad. Con el tiempo puede llegar a dañar nuestra personalidad, sintiéndonos inferiores y preocuparnos demasiado en nuestras deficiencias. Como resultado evitamos el roce con otras personas a fin de no atraer la atención hacia nuestros defectos.

Sí, querido joven, Dios quiere que irradiemos su carácter, porque la verdadera belleza no se encuentra en la apariencia física sino en el cultivo de las cualidades espirituales.

Si comprendes que has estado alejado de una personalidad ideal y te sientes perturbado en tus relaciones, con complejos, pídele perdón a Dios por no haber estado conforme como Él te hizo. Agradécele sinceramente por haberte hecho como eres y mira que los tesoros más valiosos son los que se llevan dentro del corazón y no la apariencia exterior, como así lo dice el Señor en su Palabra: “Más vale el joven pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no admite consejo...” Eclesiastés 4:13. Deja que Él interceda en tu vida. ¡Una nueva esperanza inundará tu corazón y obtendrás grandes victorias! Los resultados serán brillantes. Encontrarás nuevas amistades, se solucionarán todos tus problemas y sabrás desenvolverte en cualquier ambiente en el cual vivas. Millones de jóvenes han encontrado en las Sagradas Escrituras una valiosa ayuda, la brújula que necesitaban para hallar el rumbo certero de su existencia.

 

¡CUIDADO! ¡TE QUIEREN ATRAPAR!

Millones de personas usan drogas en nuestros días. ¿Se hallan satisfechos? Buscan un paraíso, pero se encuentran con un infierno.

Al principio, la persona es asaltada por una oleada de colores y sonidos, en eso que llaman “viaje”, pero pasado ese efecto suele entrar en una profunda depresión con sensación de debilidad.

La alucinación puede llegar a ser tal, que una mancha en la pared puede verse como si fuese un monstruo. Cuentan que una muchacha que había masticado un chicle con LSD, quedó poseída de tales ataques de furia, que lanzaba los objetos de un lado a otro con ímpetu salvaje. Al fin, tomó la jaula del loro, la estrelló contra la pared, sacó el animal de la jaula y lo comenzó a comer. Murió ahogada por las plumas. Otro, salió desnudo a dirigir el tránsito. Muchos inclusive matan, porque ven en sus amigos, sus peores enemigos.

¿Por qué se han difundido tanto las drogas? ¿Cuál es la razón? ¿Qué es lo que lleva a la juventud a buscar un camino tan tortuoso que tanto daña la personalidad, la salud, y felicidad? Hay muchos que piensan que para erradicar las drogas, basta combatir los narcotraficantes. Proponen toda clase de medidas, haciendo gran despliegue de fuerzas militares, y estrictos controles, sin embargo no se atacan las causas. Si no hubiese consumidores, no habría traficantes y el negocio se derrumbaría fácilmente.

La causa real está en la desintegración de la familia, el deterioro de los valores morales y religiosos, y en el vacío que siente nuestra juventud. Aturdidos por la música ensordecedora, arrastrados por el frenesí del placer, absortos en los afanes de la supervivencia diaria, no se le da lugar a las cosas espirituales. No hay tiempo para Dios, y el alma queda desprovista del rocío necesario que ayuda a germinar la fe y desarrollar las fuerzas morales para sobreponernos a los embates y las presiones de la vida diaria.

El toxicómano puede llegar a tal esclavitud, que en el momento que le falta la droga, sufre una verdadera pesadilla. Por ejemplo: cuando el que ha utilizado morfina, heroína, etc., se abstiene; después de 12 horas se siente intranquilo, tiene sensaciones de debilidad, suda, tiembla, un líquido acuoso fluye por la nariz y los ojos, y tiene un dormir intranquilo. Luego se agrava, produciéndose vómitos explosivos, a veces hasta con sangre, dolores abdominales y violentas diarreas. Puede adelgazar hasta 5 Kg diarios, presentando un aspecto infrahumano. Todo eso por haber comenzado quizás por curiosidad, imitación o por tratar de llenar, con algo equivocado, el vacío de su vida.

Querido joven: Evita aquellas cosas que pueden turbarte tanto y dañar completamente tu vida y principalmente tu relación con Dios. Todo cuanto hacemos y pensamos no está oculto ante su vista: “Alégrate, joven, en tu mocedad, y pásalo bien en los días de tu juventud. Anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos. Pero ten en cuenta que sobre todas estas cosas Dios te juzgará” Eclesiastés 11:9.

Las consecuencias de la droga son terribles. Esta esclavitud no mata solamente a quienes la consumen, sino también a quienes rodean a esa persona.

Pero, ¿cómo podemos librarnos de los estupefacientes? Solo hay una manera de resolver el problema. “El consumidor mismo debe hacerse responsable de sus actos y efectuar cambios en su propia vida”. El que consume drogas refleja una falta de responsabilidad personal, ya que el más desesperanzado de los adictos sabe que está destruyendo su cuerpo y su mente. Para dejar dicho hábito, es necesario que esa responsabilidad cobre interés, que una convicción impulsora lo lleve a la acción. Pero esa fuerza de voluntad se ha ido debilitando, necesitas un impulso sobrenatural que haga lo que tu no puedes hacer solo, por eso, si te encuentras amenazado por estos problemas, busca a Dios y busca su Palabra donde puedes encontrar el camino de escape y el poder para solucionar los problemas de tu vida: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra” Salmos 119:9. Dios desea ayudarte a hacer el cambio más sublime, y llenar tu vida con otros valores. Basta que hagas una entrega incondicional a Jesucristo. Busca aquello que realmente puede hacerte feliz: el cultivo de las cosas espirituales.

 

¿TIENES PROBLEMAS CON TUS PADRES?

Muchos jóvenes viven bajo tensiones en su hogar. Las exigencias de la vida moderna y el diario afán nos absorben tanto que muchos padres ya no tienen tiempo para dialogar con sus hijos. La deficiente comunicación deteriora las relaciones familiares, carcome nuestra felicidad y produce tensiones. Hay padres que tienen una preocupación casi traumática porque sus hijos no los comprenden, o hijos que desean irse de casa cuando existen frecuentes discusiones y problemas en el hogar. El hijo piensa: ¡Mi padre no me comprende para nada! ¡Es un anticuado! Pero Dios ha prometido una solución en su Palabra: “Él convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres” Malaquías 4:6. Con su amor y su comunión las relaciones de padres e hijos llegan a ser armoniosas y cálidas.

Padres: ¡Dediquen tiempo a sus hijos! Ellos los necesitan hoy. Hijos: ¡Dialoguen con sus padres! y consideren que con el tiempo cambiarán los puntos de vista de ustedes.

 

Es muy conocida la reacción natural de cada edad:

•  Entre los 4 y 6 años, el hijo dice de su padre: papá es un sabio, ¡sabe todo lo que le pregunto!

• Entre los 7 y 10 años de edad dice: papá lo sabe todo y, ¡qué fuerza que tiene!

• Entre los 10 y 14 años piensa: ¡Hmm! Me parece que papá se equivoca en algunas cosas.

• Entre los 14 y 18, dice: ¿Papá? ¡Es un hombre chapado a la antigua!

• Entre los 18 y 25 piensa: ¡Pobre viejo, está completamente pasado de moda!

• A los 30 años de edad dice: ¡Qué problema! ¡Tal vez deba consultar a papá!

• A los 40 años lamenta: Mi padre fue un sabio, lástima que no supe aprovecharlo.

 

A lo mejor hay una cierta rebelión disfrazada dentro de ti, contra tus padres, pero: ¿Estás seguro que ellos son los causantes? ¿No será que sufres algún complejo, ya sea por una cicatriz en tu rostro, el color de tus ojos, la forma de tu boca o de tu nariz, e inconscientemente culpas a tus padres o a Dios que te hizo así? Tal vez puedas sentirte infeliz por tus errores pasados, o tengas cierta tendencia a querer saberlo todo. ¿Cuál es la verdad?

Si descubres que la verdadera raíz de tu mal está en ti mismo, pídele perdón a Dios, y a tus padres. Comienza desde ahora a valorarlos pues haciendo esto disfrutarás también de las hermosas promesas de Dios, guardando el mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien...” Éxodo 20:12. Este “es el primer mandamiento con promesa” Efesios 6:2. Si te sientes abatido, desanimado o deprimido, si has estado cargado de desconfianza, odio o rencor, y el sendero de tu vida quedó desdibujado y manchado, cambia ese rumbo equivocado y recuerda que Jesús está dispuesto a extenderte su mano, perdonarte y aceptarte en el mismo momento en que se lo pidas. Hazlo ahora mismo antes que sea tarde, escucha sus palabras que te dicen: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años, de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento” Eclesiastés 12:1. Él cambiará tus puntos de vista y verás las cosas en forma diferente. ¡Aprovecha cuanto antes esta experiencia y el cariño emanado de tus padres! ¡Aprovecha mientras ellos están a tu lado haciendo de tu hogar un paraíso y no un infierno! Conversa con ellos, cuéntales tus problemas e inquietudes. Ellos te aman, son quienes te dieron la vida y te entenderán, trátalos con paciencia.

Para los jóvenes que tuvieron que comprobar que sus padres no eran un buen ejemplo la buena noticia es: “aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá” (Salmos 27:10), así dice la palabra del Dios vivo que conoce nuestras penas y dolores y nos quiere ayudar. Él apoya a los abandonados y tiene las respuestas a todas tus preguntas. Si decides servir a ese Dios y recibes como tu maestro a Jesucristo, has hecho una decisión que también cambiará tu carácter. No necesitarás repetir lo que te han mostrado tus padres. Puedes ir con todo tu dolor al Dios vivo y derramarle tu corazón, sobre todo, la pena que has vivido en tu niñez. Harás la experiencia que el Señor está en condiciones de curar tu dolor y, más aún, darte la capacidad de perdonar a tus padres. Afronta lo que has vivido y haz la experiencia del poder curativo y de resurrección de Jesucristo en tu vida. Lo grandioso en esta vida es que nosotros con nuestra decisión personal podemos llegar a un cambio en nuestra vida que trae consigo posibilidades inimaginables, no necesitamos estar presos en lo que hemos vivido, sino que podemos decidir irnos por otro camino. El Señor Jesús en esa nueva decisión puede ser tu piloto y la palabra de Dios la nueva regla.

 

LA VERDAD SOBRE EL SEXO

Nuestro mundo está saturado de sexualidad. Parece sumamente difícil alejarse del tema, ya que aparece no solamente en canciones, libros, programas de TV y cine, sino también la prensa anuncia y publica artículos sobre temas sexuales candentes y grotescos. Los anuncios comerciales suelen ser insinuantes porque el sexo “vende”.

Las enfermedades sexuales últimamente han captado la atención del público. Científicos y médicos advierten que las enfermedades tales como: Sida, Sífilis, Clamidia, Chancroide, Gonorrea, Blenorragia, etc., amenazan peligrosamente nuestra civilización.

La televisión por cable, los videos e Internet, han traído al hogar películas a disposición de los muy jóvenes, material en el cual el tema sexual se visualiza descaradamente. La pornografía va tomando más auge, a pesar de las demandas legales en su contra. Las relaciones prematrimoniales, que abundan cada vez más, han perjudicado a miles de jóvenes. Aunque se sienten y se creen liberadas, se ha observado que entre las madres solteras, hay cuatro veces más muertes en el parto que entre las casadas. Dios desea que el sexo sea reservado para el matrimonio.

Querida juventud: Consideremos que antes que exista intimidad física, debe haber intimidad espiritual. En el verdadero concepto de las relaciones sexuales tendrán prioridad el cariño profundo y el compromiso total. Con el tiempo se fortalecerá y convertirá en una relación duradera y genuina, en comprensión y dicha. El apóstol Pablo escribe al joven Timoteo: “Huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” 2 Timoteo 2:22. Nadie tenga con qué avergonzarte, sino que siempre puedas caminar con tu cabeza en alto y con toda dignidad ser un verdadero ejemplo para los que te rodean. Este es otro consejo que le da Pablo a Timoteo: “Ninguno menosprecie tu juventud; sino sé ejemplo de los fieles en palabras, en conducta, en amor, en espíritu, en fe, en limpieza” 1 Timoteo 4:12.

 

EL NOVIAZGO, ¡TIEMPO DE SUEÑOS!

El noviazgo es una etapa maravillosa. Tiempo de ilusiones y desilusiones, de sueños, derrotas y triunfos. De ansiedades y espera sin igual.

Desde la adolescencia van desarrollándose los sentimientos y comienza a trabajar el corazón. La juventud es el tiempo en que se tomarán las decisiones más importantes de la vida.

Pero, ¡cuántos han fracasado! ¿Verdad? ¡Cuántas parejas tomaron decisiones arrebatadas o fueron movidas por impulsos! El gran número de divorcios, uno por cada tres casamientos, deben alertarnos a considerar cuidadosamente esta decisión.

 

CONSEJOS IMPORTANTES

  • Casarse recién cuando se es maduro, física y mentalmente, cuando se es capaz de ganarse la vida y se tiene una edad conveniente.
  • No dejarse guiar solamente por la hermosura exterior, ya que ésta pasa. El sabio Salomón dijo: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura, la mujer que teme al Señor, ésa será alabada” Proverbios 31:30.
  • Es peligroso dejarse guiar por pasiones. Muchas veces se convierte en odio. En la Biblia tenemos la historia de Amnón que se enamoró con pasión de su media hermana. En segunda de Samuel se informa “Y estaba Amnón angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana…” e hizo un plan de dormir con ella. Él la forzó y entonces está escrito: “Luego la aborreció con tan grande aborrecimiento que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: levántate y vete” 2 Samuel 13:15
  • Deben haber pasos preliminares:
  •  Amistad
  •  Frecuentación
  •  Noviazgo
  •  Matrimonio

         Un proceso en el que ambos se conozcan en sana camaradería.

  • Pregúntese: ¿Puede mi novio comprenderme y respetarme siempre? ¿Puede ser mi novia, una buena esposa, madre y compañera? ¿Es capaz de ayudarme, espiritual, práctica y financieramente? ¿Tiene mi novio seguridad financiera, un oficio y es laborioso? ¿Cómo trata a su madre? Hay un dicho que dice “como un hombre trata a su madre, así tratará a su esposa” ¿Ama a los niños y animales? ¿Sabe perdonar? ¿Es rencoroso?

Conocerse bien el uno al otro

En la elección del cónyuge se deberían tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • ¿Qué tan bien me puedo comunicar con el otro?
  • ¿Cómo se comporta el cónyuge en situaciones de conflicto?
  • ¿De qué modo y manera soluciona mi pareja los conflictos?
  • ¿Cómo se comporta mi pareja frente a mis padres?
  • ¿Cómo se relaciona con los niños?
  • ¿Nuestros objetivos en la vida son iguales?
  • ¿Puede la pareja orar junta?

No nos olvidemos de conversar acerca de la familia de procedencia, especialmente de aquellos que no tuvieron buenos ejemplos y mayormente repiten el modelo de familia en la vida conyugal. Discutir sobre la propia familia de procedencia es importante para conocerse mejor a sí mismo en cuanto para aclarar algunos aspectos.

 

Confrontarse con estas pocas preguntas puede hacer que la gente joven se concientice más sobre quiénes son ellos mismos y lo que se imaginan para el futuro.

  • ¿Cómo trató mi padre a mi madre?
  • ¿Cómo se comportó mi madre con mi padre?
  • ¿A cuál comportamiento me inclino?
  • ¿Qué rol tenía mi padre?
  • ¿Qué rol tenía mi madre?
  • ¿Era él el jefe? ¿Era un padre amoroso?
  • ¿Pasó tiempo con nosotros?
  • ¿Qué principios nos ha transmitido mi madre para la vida?
  • ¿Qué imagen tengo de mi padre?
  • ¿Y de mi madre?
  • ¿Cómo se trataron los conflictos?
  • ¿Qué reglas (leyes, normas) expresadas habían en mi familia?
  • ¿Podíamos expresar todo, o ciertas cosas no podían ser mencionadas?
  • ¿Qué mensajes me transmitieron mis padres?
  • ¿Qué mensajes quiero transmitir a mis hijos?

 

Considera el carácter, no solamente el aspecto exterior.

Cierto escritor ofreció la siguiente sugerencia a un muchacho que deseaba contraer matrimonio: “Si tienes en vista alguna señorita, procura verla cuando pela papas en la cocina. Si saca las cáscaras muy gruesas: es derrochona; si deja los ojos: es perezosa; si lava las papas una sola vez: es superficial; si las deja quemar: es negligente. Con esa no te cases, porque nunca te hará feliz”. Esta es una comparación humorística pero nos muestra cuán importante es observar las cualidades de carácter de aquel con quien nos proponemos unir nuestra vida.

Antes de tomar una decisión definitiva, pide consejo a tus padres y sabiduría a Dios. Si te dejas conducir por Él, guiará tu vida hacia el éxito y serás muy feliz.

Quizás tengas algún complejo, ya sea de inferioridad o de superioridad. Tal vez, falta de autoestima que perturba tu personalidad. A lo mejor tienes conflictos con tus padres o te sientes presionado por tus amigos a entrar en vicios que destruyen tu salud o simplemente quieres ser un joven triunfador.

Busca ayuda. Encontrarás más información y consejos en las Guías de investigación bíblica "A los pies de Jesús". También puedes escribirnos a la dirección info@labibliatienerazon.org

 

LAS MAYORES PREGUNTAS DE LA JUVENTUD

Cada joven desea encontrar una respuesta adecuada a sus preguntas.

Muchos no están satisfechos con los patrones de vida que se les impone. Desean tomar sus propias decisiones, y tienen razón, pues deben enfrentarlas.

Las tres preguntas principales son:

¿Qué hacer con Dios?

¿Qué hacer con mi vida?

¿Quién será el compañero de mi vida?

 

Elegir una profesión adecuada es importante. Pero no pienses únicamente en ganar dinero, sino también, en servir a Dios y a tus semejantes. Te sentirás útil, satisfecho y feliz. Si no quieres errar en esta decisión y en la tan importante del matrimonio, considera bien la primera pregunta, deja que Dios dirija tu vida y te conduzca con su mano de amor.

Sí, esa primera pregunta: ¿QUÉ HACER CON DIOS? Es muy importante.

Vivimos en un tiempo de escepticismo y de materialismo. En muchos colegios y universidades se enseña que el hombre desciende del mono o de algún otro ser inferior. La Biblia menciona que el hombre fue creado por Dios. No hay motivos para dudar, porque hay evidencias extraordinarias. La verdadera ciencia y la Biblia van de la mano.

Dios está en la conciencia de cada ser humano. No existe pueblo alguno que no haya buscado adorar a Dios de alguna manera. Se ha revelado al hombre de múltiples formas y hoy mismo desea por sobre todas las cosas revelarse en tu vida para darte las riquezas de su amor y felicidad. Él desea que seas un joven triunfador. Tú puedes triunfar, si te lo propones.

Cuando aún era muy niño, Juan Francisco Champollion de Francia, quedó profundamente impactado por unas extrañas escrituras llamadas jeroglíficos que le mostró su hermano mayor.

Aquellos desconocidos y misteriosos dibujos despertaron en él una vehemente ansiedad por conocer qué secretos estaban ocultos en esos escritos.

Con determinación se propuso desde su infancia poder descifrar eso que tanto le intrigaba.

Comenzó inmediatamente poniendo el mayor de sus esfuerzos. Los signos que tanto lo asombraron se encontraban grabados en la famosa Piedra Roseta descubierta por Napoleón en su fracasada expedición en Egipto. Las tumbas de los faraones que estaban atestadas de escrituras indescifrables, las imperiales bibliotecas grabadas en arcilla y en las paredes de las imponentes pirámides, mantuvieron durante siglos enteros en jaque a los más ilustres arqueólogos de la época.

Sin embargo, en 1822, el brillante joven Champollion anunció al mundo que todo es posible cuando uno se lo propone de corazón.

Puso las bases principales para la impresión de la primera gramática egipcia habiendo dilucidado totalmente el alfabeto jeroglífico. No solo sirvió esto como un aporte incalculable para la arqueología, sino que confirmó al mundo la inmutable veracidad de la Palabra de Dios, la cual almacenaba diversos datos con respecto a estas regiones y que se confirmaron mediante los avances de la ciencia bien encausada.

Tu también, al igual que Champollion, puedes ser un joven victorioso. Dios quiere elevarte como el águila lo hace, hasta la misma cumbre del éxito, pero para eso queremos darte algunos consejos que facilitarán tus aspiraciones.

 

10 CARACTERÍSTICAS DEL JOVEN QUE TRIUNFA

“¡El joven decidido, noble y activo puede escalar grandes alturas y triunfar en la vida!” cuando:

 

1.  Está inspirado por un ideal.

Tiene una motivación especial. “Tiene una razón para vivir”. Su lema es servir. Es útil a la comunidad. Deja huellas tras sí.

2.  Está dispuesto al trabajo y al esfuerzo

  • Conquista el tiempo
  • Pone esfuerzo
  • Se prepara lo más posible
  • No se da por vencido
  • Ningún trabajo le es degradante
  • Trabaja en aquello en lo que tiene aptitudes
  • Los impedimentos físicos no son obstáculos

 

3.  Tiene principios de ética y moral

  • El joven honrado, capaz y digno de confianza triunfará
  • Si es puntual, diligente y responsable evitará problemas
  • Tiene firmes convicciones y no anda por caminos torcidos.

 

4. Pide consejo a las personas de experiencia, especialmente los padres.

 

5. Está dispuesto a reconocer sus equivocaciones y corregirlas con habilidad.

 

6. No tiene odio y saber decir “Perdón”.

 

7. Lleva siempre una sonrisa en los labios.

 

8. Es humilde, amable y cortés.

 

9.  Tiene los ojos y oídos abiertos para aprender.

Sabe de todo un poco y se especializa bien en una cosa.

 

10. Tiene a Dios en su vida.

Naciste para ser un triunfador, la victoria está en tus manos. Depende solamente de ti pues Dios te ha proporcionado todo lo que necesitas para lograrlo. Medita ahora en las palabras del poeta:

“Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella

y tiendes las alas hacia tal excelsitud irascible,

con afán de perfección y rebelde a la mediocridad,

llevas en ti el resorte misterioso de un ideal.

Es ascua sagrada, capaz de darte el temple para grandes acciones”

José Ingenieros

 

No esperes nunca el mejor de los empleos para ponerte a trabajar, no esperes el dolor para elevar una oración, no esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo, no esperes el luto del mañana para reconocer la importancia de quienes están hoy en tu vida, no esperes que los demás tomen la iniciativa del acercamiento, cuando sabes que tú has sido el culpable y no esperes una sonrisa para ser gentil. El mundo carece de hombres de valor y tú puedes contribuir a erradicar este mal.

Una famosa escritora americana de elevada inspiración dijo:

“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados hasta lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la verdad aun que se desplomen los cielos” E. G. White.

“La gota cristalina y pura se desprende del lodo, para elevarse nube hasta la altura” Manuel Acuña.

“Os escribí a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, la Palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno” 1 Juan 2:14.

Dios dice: “Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: ‘No me trae ningún placer vivirlos’” Eclesiastés 12:1 (DHH).

Si dejas que Dios entre en tu vida puedes pedirle una compañera o compañero que realmente te haga feliz. Por eso, ¿qué hacer con Dios? es la primera pregunta que debes responderte. Dios se revela que la Biblia. Este libro, con sus 2300 profecías te abre un hermoso panorama sobre la historia del pasado, el presente y el futuro. Da valiosos consejos para la juventud y para la familia. Responde las mayores preguntas de la vida: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el propósito de nuestra existencia? Te presenta a un amigo que nunca te va de defraudar; un amigo que te amó hasta la muerte, sacrificándose por ti. Es bueno que lo conozcas: se llama Jesús.

 

Accede a las Guías de Investigación Bíblica “A los pies de Jesús” aquí.

 

 

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CÓMO SER UN JOVEN TRIUNFADOR

 

ÍNDICE

PERSONALIDAD Y CARÁCTER
¿CÓMO VENCER NUESTROS COMPLEJOS?

¡CUIDADO! ¡TE QUIEREN ATRAPAR!

¿TIENES PROBLEMAS CON TUS PADRES?

LA VERDAD SOBRE EL SEXO

EL NOVIAZGO, ¡TIEMPO DE SUEÑOS!

LAS MAYORES PREGUNTAS DE LA JUVENTUD

10 CARACTERÍSTICAS DEL JOVEN QUE TRIUNFA

 

¡Qué hermosa es esa primavera de la vida! Los días de la juventud. Un tiempo de aprendizaje acelerado, de ilusiones y desilusiones, de éxitos y fracasos. Es la etapa de las mayores decisiones de su existencia.

Pero el joven de nuestros días, más que nunca, se enfrenta a duros problemas que llegan a sacudir los fundamentos éticos, morales, sociales y religiosos heredados y hasta su propia personalidad.

Querido joven: Quizás encuentres en este tema la orientación que anhelas. Hay cosas que te preocupan y... ¡tú mereces una respuesta!

 

PERSONALIDAD Y CARÁCTER

¿CÓMO VENCER NUESTROS COMPLEJOS?

¿Te molesta demasiado lo que otros piensan de ti? ¿Criticas a menudo tus características personales o las de los demás? ¿Sufres, también, falta de confianza personal, de debida concentración, retraimiento, o timidez? ¿Tienes conflictos con los que te rodean?

Seguramente también tú deseas triunfar en la vida, desarrollando una personalidad sólida y enriquecida. Sería bueno que forjes tu propia escala de valores. Tal vez tienes problemas para hacerte de amigos, conflictos con tus padres o con el ambiente en que te mueves. ¿Quién es el culpable?

La causa no está en ellos, sino probablemente en “ti mismo”.

Lo que piensas de ti mismo, y la actitud que asumes, es la imagen que reflejas frente a los demás. Esto tiene que ver directamente con la capacidad de hacerte de amigos, con tus problemas o el ambiente en que te mueves. Incluso tiene que ver con tu vida espiritual, tu actitud frente a Dios y tu tranquilidad y paz interior.

Cada persona debe decidir si va a llevarse de las actitudes, formas de vestir y proceder de los patrones sociales y culturales que otros tienen, de la forma de pensar de sus amistades, de sus metas y objetivos, o si se llevará de lo que Dios piensa y desea, de lo que ayudará para su auténtico bienestar.

¿Qué hacer cuando nos atormenta la depresión, ansiedad o angustia? Jesucristo dijo “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39. ¿Te amas a ti mismo? La visión negativa que tengas de ti puede repercutir en la relación con tus amistades y dificultarte el descubrir el verdadero propósito de tu vida. Puede derivar en rechazo, derrota, inseguridad y diversos complejos.

 

El complejo de superioridad es uno de ellos.

La persona posee una deseo exagerado de aceptación o bien puede llegar a la sofisticación en la forma de escoger sus amistades. Mayormente no somos conscientes de nuestros complejos. Buscamos razones, nos preguntamos por qué otros no nos aceptan como sinceramente lo deseamos. Los culpamos de diversas cosas y nos tornamos críticos y cínicos. En cierto grado, el complejo de superioridad es el tener una opinión demasiado elevada de uno mismo. La persona desprecia la actitud de los demás para con él, escogiendo aquellas amistades sobre las cuales él puede sobresalir. Las Sagradas Escrituras nos dicen: “...que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura...” Romanos 12:3.

 

El complejo de inferioridad, es otro problema.

Cuando hay timidez excesiva, falta de autoconfianza o retraimiento, cuando alguien nos rechaza por nuestra timidez, se confirma en la mente la idea que somos inferiores. Cuando nos comparamos siempre con los demás y damos más valor a lo que otros opinan de nosotros, vamos desarrollando un sentimiento de inferioridad. Con el tiempo puede llegar a dañar nuestra personalidad, sintiéndonos inferiores y preocuparnos demasiado en nuestras deficiencias. Como resultado evitamos el roce con otras personas a fin de no atraer la atención hacia nuestros defectos.

Sí, querido joven, Dios quiere que irradiemos su carácter, porque la verdadera belleza no se encuentra en la apariencia física sino en el cultivo de las cualidades espirituales.

Si comprendes que has estado alejado de una personalidad ideal y te sientes perturbado en tus relaciones, con complejos, pídele perdón a Dios por no haber estado conforme como Él te hizo. Agradécele sinceramente por haberte hecho como eres y mira que los tesoros más valiosos son los que se llevan dentro del corazón y no la apariencia exterior, como así lo dice el Señor en su Palabra: “Más vale el joven pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no admite consejo...” Eclesiastés 4:13. Deja que Él interceda en tu vida. ¡Una nueva esperanza inundará tu corazón y obtendrás grandes victorias! Los resultados serán brillantes. Encontrarás nuevas amistades, se solucionarán todos tus problemas y sabrás desenvolverte en cualquier ambiente en el cual vivas. Millones de jóvenes han encontrado en las Sagradas Escrituras una valiosa ayuda, la brújula que necesitaban para hallar el rumbo certero de su existencia.

 

¡CUIDADO! ¡TE QUIEREN ATRAPAR!

Millones de personas usan drogas en nuestros días. ¿Se hallan satisfechos? Buscan un paraíso, pero se encuentran con un infierno.

Al principio, la persona es asaltada por una oleada de colores y sonidos, en eso que llaman “viaje”, pero pasado ese efecto suele entrar en una profunda depresión con sensación de debilidad.

La alucinación puede llegar a ser tal, que una mancha en la pared puede verse como si fuese un monstruo. Cuentan que una muchacha que había masticado un chicle con LSD, quedó poseída de tales ataques de furia, que lanzaba los objetos de un lado a otro con ímpetu salvaje. Al fin, tomó la jaula del loro, la estrelló contra la pared, sacó el animal de la jaula y lo comenzó a comer. Murió ahogada por las plumas. Otro, salió desnudo a dirigir el tránsito. Muchos inclusive matan, porque ven en sus amigos, sus peores enemigos.

¿Por qué se han difundido tanto las drogas? ¿Cuál es la razón? ¿Qué es lo que lleva a la juventud a buscar un camino tan tortuoso que tanto daña la personalidad, la salud, y felicidad? Hay muchos que piensan que para erradicar las drogas, basta combatir los narcotraficantes. Proponen toda clase de medidas, haciendo gran despliegue de fuerzas militares, y estrictos controles, sin embargo no se atacan las causas. Si no hubiese consumidores, no habría traficantes y el negocio se derrumbaría fácilmente.

La causa real está en la desintegración de la familia, el deterioro de los valores morales y religiosos, y en el vacío que siente nuestra juventud. Aturdidos por la música ensordecedora, arrastrados por el frenesí del placer, absortos en los afanes de la supervivencia diaria, no se le da lugar a las cosas espirituales. No hay tiempo para Dios, y el alma queda desprovista del rocío necesario que ayuda a germinar la fe y desarrollar las fuerzas morales para sobreponernos a los embates y las presiones de la vida diaria.

El toxicómano puede llegar a tal esclavitud, que en el momento que le falta la droga, sufre una verdadera pesadilla. Por ejemplo: cuando el que ha utilizado morfina, heroína, etc., se abstiene; después de 12 horas se siente intranquilo, tiene sensaciones de debilidad, suda, tiembla, un líquido acuoso fluye por la nariz y los ojos, y tiene un dormir intranquilo. Luego se agrava, produciéndose vómitos explosivos, a veces hasta con sangre, dolores abdominales y violentas diarreas. Puede adelgazar hasta 5 Kg diarios, presentando un aspecto infrahumano. Todo eso por haber comenzado quizás por curiosidad, imitación o por tratar de llenar, con algo equivocado, el vacío de su vida.

Querido joven: Evita aquellas cosas que pueden turbarte tanto y dañar completamente tu vida y principalmente tu relación con Dios. Todo cuanto hacemos y pensamos no está oculto ante su vista: “Alégrate, joven, en tu mocedad, y pásalo bien en los días de tu juventud. Anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos. Pero ten en cuenta que sobre todas estas cosas Dios te juzgará” Eclesiastés 11:9.

Las consecuencias de la droga son terribles. Esta esclavitud no mata solamente a quienes la consumen, sino también a quienes rodean a esa persona.

Pero, ¿cómo podemos librarnos de los estupefacientes? Solo hay una manera de resolver el problema. “El consumidor mismo debe hacerse responsable de sus actos y efectuar cambios en su propia vida”. El que consume drogas refleja una falta de responsabilidad personal, ya que el más desesperanzado de los adictos sabe que está destruyendo su cuerpo y su mente. Para dejar dicho hábito, es necesario que esa responsabilidad cobre interés, que una convicción impulsora lo lleve a la acción. Pero esa fuerza de voluntad se ha ido debilitando, necesitas un impulso sobrenatural que haga lo que tu no puedes hacer solo, por eso, si te encuentras amenazado por estos problemas, busca a Dios y busca su Palabra donde puedes encontrar el camino de escape y el poder para solucionar los problemas de tu vida: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra” Salmos 119:9. Dios desea ayudarte a hacer el cambio más sublime, y llenar tu vida con otros valores. Basta que hagas una entrega incondicional a Jesucristo. Busca aquello que realmente puede hacerte feliz: el cultivo de las cosas espirituales.

 

¿TIENES PROBLEMAS CON TUS PADRES?

Muchos jóvenes viven bajo tensiones en su hogar. Las exigencias de la vida moderna y el diario afán nos absorben tanto que muchos padres ya no tienen tiempo para dialogar con sus hijos. La deficiente comunicación deteriora las relaciones familiares, carcome nuestra felicidad y produce tensiones. Hay padres que tienen una preocupación casi traumática porque sus hijos no los comprenden, o hijos que desean irse de casa cuando existen frecuentes discusiones y problemas en el hogar. El hijo piensa: ¡Mi padre no me comprende para nada! ¡Es un anticuado! Pero Dios ha prometido una solución en su Palabra: “Él convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres” Malaquías 4:6. Con su amor y su comunión las relaciones de padres e hijos llegan a ser armoniosas y cálidas.

Padres: ¡Dediquen tiempo a sus hijos! Ellos los necesitan hoy. Hijos: ¡Dialoguen con sus padres! y consideren que con el tiempo cambiarán los puntos de vista de ustedes.

 

Es muy conocida la reacción natural de cada edad:

•  Entre los 4 y 6 años, el hijo dice de su padre: papá es un sabio, ¡sabe todo lo que le pregunto!

• Entre los 7 y 10 años de edad dice: papá lo sabe todo y, ¡qué fuerza que tiene!

• Entre los 10 y 14 años piensa: ¡Hmm! Me parece que papá se equivoca en algunas cosas.

• Entre los 14 y 18, dice: ¿Papá? ¡Es un hombre chapado a la antigua!

• Entre los 18 y 25 piensa: ¡Pobre viejo, está completamente pasado de moda!

• A los 30 años de edad dice: ¡Qué problema! ¡Tal vez deba consultar a papá!

• A los 40 años lamenta: Mi padre fue un sabio, lástima que no supe aprovecharlo.

 

A lo mejor hay una cierta rebelión disfrazada dentro de ti, contra tus padres, pero: ¿Estás seguro que ellos son los causantes? ¿No será que sufres algún complejo, ya sea por una cicatriz en tu rostro, el color de tus ojos, la forma de tu boca o de tu nariz, e inconscientemente culpas a tus padres o a Dios que te hizo así? Tal vez puedas sentirte infeliz por tus errores pasados, o tengas cierta tendencia a querer saberlo todo. ¿Cuál es la verdad?

Si descubres que la verdadera raíz de tu mal está en ti mismo, pídele perdón a Dios, y a tus padres. Comienza desde ahora a valorarlos pues haciendo esto disfrutarás también de las hermosas promesas de Dios, guardando el mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien...” Éxodo 20:12. Este “es el primer mandamiento con promesa” Efesios 6:2. Si te sientes abatido, desanimado o deprimido, si has estado cargado de desconfianza, odio o rencor, y el sendero de tu vida quedó desdibujado y manchado, cambia ese rumbo equivocado y recuerda que Jesús está dispuesto a extenderte su mano, perdonarte y aceptarte en el mismo momento en que se lo pidas. Hazlo ahora mismo antes que sea tarde, escucha sus palabras que te dicen: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años, de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento” Eclesiastés 12:1. Él cambiará tus puntos de vista y verás las cosas en forma diferente. ¡Aprovecha cuanto antes esta experiencia y el cariño emanado de tus padres! ¡Aprovecha mientras ellos están a tu lado haciendo de tu hogar un paraíso y no un infierno! Conversa con ellos, cuéntales tus problemas e inquietudes. Ellos te aman, son quienes te dieron la vida y te entenderán, trátalos con paciencia.

Para los jóvenes que tuvieron que comprobar que sus padres no eran un buen ejemplo la buena noticia es: “aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá” (Salmos 27:10), así dice la palabra del Dios vivo que conoce nuestras penas y dolores y nos quiere ayudar. Él apoya a los abandonados y tiene las respuestas a todas tus preguntas. Si decides servir a ese Dios y recibes como tu maestro a Jesucristo, has hecho una decisión que también cambiará tu carácter. No necesitarás repetir lo que te han mostrado tus padres. Puedes ir con todo tu dolor al Dios vivo y derramarle tu corazón, sobre todo, la pena que has vivido en tu niñez. Harás la experiencia que el Señor está en condiciones de curar tu dolor y, más aún, darte la capacidad de perdonar a tus padres. Afronta lo que has vivido y haz la experiencia del poder curativo y de resurrección de Jesucristo en tu vida. Lo grandioso en esta vida es que nosotros con nuestra decisión personal podemos llegar a un cambio en nuestra vida que trae consigo posibilidades inimaginables, no necesitamos estar presos en lo que hemos vivido, sino que podemos decidir irnos por otro camino. El Señor Jesús en esa nueva decisión puede ser tu piloto y la palabra de Dios la nueva regla.

 

LA VERDAD SOBRE EL SEXO

Nuestro mundo está saturado de sexualidad. Parece sumamente difícil alejarse del tema, ya que aparece no solamente en canciones, libros, programas de TV y cine, sino también la prensa anuncia y publica artículos sobre temas sexuales candentes y grotescos. Los anuncios comerciales suelen ser insinuantes porque el sexo “vende”.

Las enfermedades sexuales últimamente han captado la atención del público. Científicos y médicos advierten que las enfermedades tales como: Sida, Sífilis, Clamidia, Chancroide, Gonorrea, Blenorragia, etc., amenazan peligrosamente nuestra civilización.

La televisión por cable, los videos e Internet, han traído al hogar películas a disposición de los muy jóvenes, material en el cual el tema sexual se visualiza descaradamente. La pornografía va tomando más auge, a pesar de las demandas legales en su contra. Las relaciones prematrimoniales, que abundan cada vez más, han perjudicado a miles de jóvenes. Aunque se sienten y se creen liberadas, se ha observado que entre las madres solteras, hay cuatro veces más muertes en el parto que entre las casadas. Dios desea que el sexo sea reservado para el matrimonio.

Querida juventud: Consideremos que antes que exista intimidad física, debe haber intimidad espiritual. En el verdadero concepto de las relaciones sexuales tendrán prioridad el cariño profundo y el compromiso total. Con el tiempo se fortalecerá y convertirá en una relación duradera y genuina, en comprensión y dicha. El apóstol Pablo escribe al joven Timoteo: “Huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” 2 Timoteo 2:22. Nadie tenga con qué avergonzarte, sino que siempre puedas caminar con tu cabeza en alto y con toda dignidad ser un verdadero ejemplo para los que te rodean. Este es otro consejo que le da Pablo a Timoteo: “Ninguno menosprecie tu juventud; sino sé ejemplo de los fieles en palabras, en conducta, en amor, en espíritu, en fe, en limpieza” 1 Timoteo 4:12.

 

EL NOVIAZGO, ¡TIEMPO DE SUEÑOS!

El noviazgo es una etapa maravillosa. Tiempo de ilusiones y desilusiones, de sueños, derrotas y triunfos. De ansiedades y espera sin igual.

Desde la adolescencia van desarrollándose los sentimientos y comienza a trabajar el corazón. La juventud es el tiempo en que se tomarán las decisiones más importantes de la vida.

Pero, ¡cuántos han fracasado! ¿Verdad? ¡Cuántas parejas tomaron decisiones arrebatadas o fueron movidas por impulsos! El gran número de divorcios, uno por cada tres casamientos, deben alertarnos a considerar cuidadosamente esta decisión.

 

CONSEJOS IMPORTANTES

  • Casarse recién cuando se es maduro, física y mentalmente, cuando se es capaz de ganarse la vida y se tiene una edad conveniente.
  • No dejarse guiar solamente por la hermosura exterior, ya que ésta pasa. El sabio Salomón dijo: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura, la mujer que teme al Señor, ésa será alabada” Proverbios 31:30.
  • Es peligroso dejarse guiar por pasiones. Muchas veces se convierte en odio. En la Biblia tenemos la historia de Amnón que se enamoró con pasión de su media hermana. En segunda de Samuel se informa “Y estaba Amnón angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana…” e hizo un plan de dormir con ella. Él la forzó y entonces está escrito: “Luego la aborreció con tan grande aborrecimiento que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: levántate y vete” 2 Samuel 13:15
  • Deben haber pasos preliminares:
  •  Amistad
  •  Frecuentación
  •  Noviazgo
  •  Matrimonio

         Un proceso en el que ambos se conozcan en sana camaradería.

  • Pregúntese: ¿Puede mi novio comprenderme y respetarme siempre? ¿Puede ser mi novia, una buena esposa, madre y compañera? ¿Es capaz de ayudarme, espiritual, práctica y financieramente? ¿Tiene mi novio seguridad financiera, un oficio y es laborioso? ¿Cómo trata a su madre? Hay un dicho que dice “como un hombre trata a su madre, así tratará a su esposa” ¿Ama a los niños y animales? ¿Sabe perdonar? ¿Es rencoroso?

Conocerse bien el uno al otro

En la elección del cónyuge se deberían tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • ¿Qué tan bien me puedo comunicar con el otro?
  • ¿Cómo se comporta el cónyuge en situaciones de conflicto?
  • ¿De qué modo y manera soluciona mi pareja los conflictos?
  • ¿Cómo se comporta mi pareja frente a mis padres?
  • ¿Cómo se relaciona con los niños?
  • ¿Nuestros objetivos en la vida son iguales?
  • ¿Puede la pareja orar junta?

No nos olvidemos de conversar acerca de la familia de procedencia, especialmente de aquellos que no tuvieron buenos ejemplos y mayormente repiten el modelo de familia en la vida conyugal. Discutir sobre la propia familia de procedencia es importante para conocerse mejor a sí mismo en cuanto para aclarar algunos aspectos.

 

Confrontarse con estas pocas preguntas puede hacer que la gente joven se concientice más sobre quiénes son ellos mismos y lo que se imaginan para el futuro.

  • ¿Cómo trató mi padre a mi madre?
  • ¿Cómo se comportó mi madre con mi padre?
  • ¿A cuál comportamiento me inclino?
  • ¿Qué rol tenía mi padre?
  • ¿Qué rol tenía mi madre?
  • ¿Era él el jefe? ¿Era un padre amoroso?
  • ¿Pasó tiempo con nosotros?
  • ¿Qué principios nos ha transmitido mi madre para la vida?
  • ¿Qué imagen tengo de mi padre?
  • ¿Y de mi madre?
  • ¿Cómo se trataron los conflictos?
  • ¿Qué reglas (leyes, normas) expresadas habían en mi familia?
  • ¿Podíamos expresar todo, o ciertas cosas no podían ser mencionadas?
  • ¿Qué mensajes me transmitieron mis padres?
  • ¿Qué mensajes quiero transmitir a mis hijos?

 

Considera el carácter, no solamente el aspecto exterior.

Cierto escritor ofreció la siguiente sugerencia a un muchacho que deseaba contraer matrimonio: “Si tienes en vista alguna señorita, procura verla cuando pela papas en la cocina. Si saca las cáscaras muy gruesas: es derrochona; si deja los ojos: es perezosa; si lava las papas una sola vez: es superficial; si las deja quemar: es negligente. Con esa no te cases, porque nunca te hará feliz”. Esta es una comparación humorística pero nos muestra cuán importante es observar las cualidades de carácter de aquel con quien nos proponemos unir nuestra vida.

Antes de tomar una decisión definitiva, pide consejo a tus padres y sabiduría a Dios. Si te dejas conducir por Él, guiará tu vida hacia el éxito y serás muy feliz.

Quizás tengas algún complejo, ya sea de inferioridad o de superioridad. Tal vez, falta de autoestima que perturba tu personalidad. A lo mejor tienes conflictos con tus padres o te sientes presionado por tus amigos a entrar en vicios que destruyen tu salud o simplemente quieres ser un joven triunfador.

Busca ayuda. Encontrarás más información y consejos en las Guías de investigación bíblica "A los pies de Jesús". También puedes escribirnos a la dirección info@labibliatienerazon.org

 

LAS MAYORES PREGUNTAS DE LA JUVENTUD

Cada joven desea encontrar una respuesta adecuada a sus preguntas.

Muchos no están satisfechos con los patrones de vida que se les impone. Desean tomar sus propias decisiones, y tienen razón, pues deben enfrentarlas.

Las tres preguntas principales son:

¿Qué hacer con Dios?

¿Qué hacer con mi vida?

¿Quién será el compañero de mi vida?

 

Elegir una profesión adecuada es importante. Pero no pienses únicamente en ganar dinero, sino también, en servir a Dios y a tus semejantes. Te sentirás útil, satisfecho y feliz. Si no quieres errar en esta decisión y en la tan importante del matrimonio, considera bien la primera pregunta, deja que Dios dirija tu vida y te conduzca con su mano de amor.

Sí, esa primera pregunta: ¿QUÉ HACER CON DIOS? Es muy importante.

Vivimos en un tiempo de escepticismo y de materialismo. En muchos colegios y universidades se enseña que el hombre desciende del mono o de algún otro ser inferior. La Biblia menciona que el hombre fue creado por Dios. No hay motivos para dudar, porque hay evidencias extraordinarias. La verdadera ciencia y la Biblia van de la mano.

Dios está en la conciencia de cada ser humano. No existe pueblo alguno que no haya buscado adorar a Dios de alguna manera. Se ha revelado al hombre de múltiples formas y hoy mismo desea por sobre todas las cosas revelarse en tu vida para darte las riquezas de su amor y felicidad. Él desea que seas un joven triunfador. Tú puedes triunfar, si te lo propones.

Cuando aún era muy niño, Juan Francisco Champollion de Francia, quedó profundamente impactado por unas extrañas escrituras llamadas jeroglíficos que le mostró su hermano mayor.

Aquellos desconocidos y misteriosos dibujos despertaron en él una vehemente ansiedad por conocer qué secretos estaban ocultos en esos escritos.

Con determinación se propuso desde su infancia poder descifrar eso que tanto le intrigaba.

Comenzó inmediatamente poniendo el mayor de sus esfuerzos. Los signos que tanto lo asombraron se encontraban grabados en la famosa Piedra Roseta descubierta por Napoleón en su fracasada expedición en Egipto. Las tumbas de los faraones que estaban atestadas de escrituras indescifrables, las imperiales bibliotecas grabadas en arcilla y en las paredes de las imponentes pirámides, mantuvieron durante siglos enteros en jaque a los más ilustres arqueólogos de la época.

Sin embargo, en 1822, el brillante joven Champollion anunció al mundo que todo es posible cuando uno se lo propone de corazón.

Puso las bases principales para la impresión de la primera gramática egipcia habiendo dilucidado totalmente el alfabeto jeroglífico. No solo sirvió esto como un aporte incalculable para la arqueología, sino que confirmó al mundo la inmutable veracidad de la Palabra de Dios, la cual almacenaba diversos datos con respecto a estas regiones y que se confirmaron mediante los avances de la ciencia bien encausada.

Tu también, al igual que Champollion, puedes ser un joven victorioso. Dios quiere elevarte como el águila lo hace, hasta la misma cumbre del éxito, pero para eso queremos darte algunos consejos que facilitarán tus aspiraciones.

 

10 CARACTERÍSTICAS DEL JOVEN QUE TRIUNFA

“¡El joven decidido, noble y activo puede escalar grandes alturas y triunfar en la vida!” cuando:

 

1.  Está inspirado por un ideal.

Tiene una motivación especial. “Tiene una razón para vivir”. Su lema es servir. Es útil a la comunidad. Deja huellas tras sí.

2.  Está dispuesto al trabajo y al esfuerzo

  • Conquista el tiempo
  • Pone esfuerzo
  • Se prepara lo más posible
  • No se da por vencido
  • Ningún trabajo le es degradante
  • Trabaja en aquello en lo que tiene aptitudes
  • Los impedimentos físicos no son obstáculos

 

3.  Tiene principios de ética y moral

  • El joven honrado, capaz y digno de confianza triunfará
  • Si es puntual, diligente y responsable evitará problemas
  • Tiene firmes convicciones y no anda por caminos torcidos.

 

4. Pide consejo a las personas de experiencia, especialmente los padres.

 

5. Está dispuesto a reconocer sus equivocaciones y corregirlas con habilidad.

 

6. No tiene odio y saber decir “Perdón”.

 

7. Lleva siempre una sonrisa en los labios.

 

8. Es humilde, amable y cortés.

 

9.  Tiene los ojos y oídos abiertos para aprender.

Sabe de todo un poco y se especializa bien en una cosa.

 

10. Tiene a Dios en su vida.

Naciste para ser un triunfador, la victoria está en tus manos. Depende solamente de ti pues Dios te ha proporcionado todo lo que necesitas para lograrlo. Medita ahora en las palabras del poeta:

“Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella

y tiendes las alas hacia tal excelsitud irascible,

con afán de perfección y rebelde a la mediocridad,

llevas en ti el resorte misterioso de un ideal.

Es ascua sagrada, capaz de darte el temple para grandes acciones”

José Ingenieros

 

No esperes nunca el mejor de los empleos para ponerte a trabajar, no esperes el dolor para elevar una oración, no esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo, no esperes el luto del mañana para reconocer la importancia de quienes están hoy en tu vida, no esperes que los demás tomen la iniciativa del acercamiento, cuando sabes que tú has sido el culpable y no esperes una sonrisa para ser gentil. El mundo carece de hombres de valor y tú puedes contribuir a erradicar este mal.

Una famosa escritora americana de elevada inspiración dijo:

“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados hasta lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la verdad aun que se desplomen los cielos” E. G. White.

“La gota cristalina y pura se desprende del lodo, para elevarse nube hasta la altura” Manuel Acuña.

“Os escribí a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, la Palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno” 1 Juan 2:14.

Dios dice: “Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: ‘No me trae ningún placer vivirlos’” Eclesiastés 12:1 (DHH).

Si dejas que Dios entre en tu vida puedes pedirle una compañera o compañero que realmente te haga feliz. Por eso, ¿qué hacer con Dios? es la primera pregunta que debes responderte. Dios se revela que la Biblia. Este libro, con sus 2300 profecías te abre un hermoso panorama sobre la historia del pasado, el presente y el futuro. Da valiosos consejos para la juventud y para la familia. Responde las mayores preguntas de la vida: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el propósito de nuestra existencia? Te presenta a un amigo que nunca te va de defraudar; un amigo que te amó hasta la muerte, sacrificándose por ti. Es bueno que lo conozcas: se llama Jesús.

 

Accede a las Guías de Investigación Bíblica “A los pies de Jesús” aquí.

 

 

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ÍNDICE

Muchos jóvenes viven bajo tensiones en su hogar. Las exigencias de la vida moderna y el diario afán nos absorben tanto que muchos padres ya no tienen tiempo para dialogar con sus hijos. La deficiente comunicación deteriora las relaciones familiares, carcome nuestra felicidad y produce tensiones. Hay padres que tienen una preocupación casi traumática porque sus hijos no los comprenden, o hijos que desean irse de casa cuando existen frecuentes discusiones y problemas en el hogar. El hijo piensa: ¡Mi padre no me comprende para nada! ¡Es un anticuado! Pero Dios ha prometido una solución en su Palabra: “Él convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres” Malaquías 4:6. Con su amor y su comunión las relaciones de padres e hijos llegan a ser armoniosas y cálidas.

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